Buen argumento para una buena película, en la que sobresale por encima de todo la magnifica interpretación del duo Douglas-Quinn. Emocionante y muy interesante historia de amistad y orgullo. Cumplir con la ley por encima de todo, aunque te cueste la vida. Digna de ver.
De Howard Hawks. Con John Wayne, Dean Martin, Ricky Nelson, Angie Dickinson, Walter Brennan, Ward Bond, John Russell, Pedro Gonzales-Gonzales, Estelita Rodriguez, Claude Akins, Malcolm Atterbury, Harry Carey Jr. (1959)
RESUMEN: John T. Chance (John Wayne), sheriff de Río Bravo, ciudad fronteriza de Texas, sufre el acoso del poderoso y malvado ranchero Nathan Burdette (John Russell), cuando encarcela a su hermano Joe (Claude Akins), autor de un brutal asesinato. La ciudad se llena de pistoleros contratados por el ranchero, que crean el desorden y no pierden la pista a Chance. Mantener en la cárcel a Burdette se convierte en una tarea muy complicada. El valiente sheriff cuenta con la única ayuda de un antiguo alguacil alcoholizado (bebe, tiene síndrome de de abstinencia, le tiemblan las manos, comentan que ha tenido alucinaciones), Dude (Dean Martin), el viejo y cojo Stumpy (Walter Brennan), el joven vaquero y cantante, Colorado (Ricky Nelson), y la atractiva jugadora, Feathers (Angie Dickinson).
John Wayne Walter Brennan
Nadie ha hecho nunca una película del oeste como esta excepcional obra del maestro Hawks. Valores como la amistad o la camaradería se ven aquí elevados al máximo exponente. Estas virtudes y la pretensión de mantener la legalidad es lo que hace a esos hombres mantenerse en esa cárcel, quizá la más conocida del cine.
Personajes tan entrañables como Stumpy (Walter Brennan), arquetipo del personaje simpático y cómico; o Dude (Dean Martin), atormentado por su dependencia del alcohol, se quedan para siempre en la memoria del que ve esta película.
Y sobre todo la magnífica combinación de acción, humor y romance que asegura el exito de cualquier filme. Del todo recomendable.
El film es la adaptación del musical Paint your wagon, escrito por Alan Jay Lerner y Frederick Loewe.
En definitiva, esta es una comedia musical que habla de amor, de moralidad, de religión, de codicia y de amistad, sobre todo de amistad. Un film para ver... dejar pasar un tiempo prudencial... y volver a revisarlo sin que pierda un ápice de frescura.